martes, 13 de agosto de 2019

La Suca


La Sierra de las Tucas o de las Sucas es el cordal de montañas que se alza entre los valles de Pineta y Escuaín, entre el río Cinca y el Yaga, separada del macizo de Tresserols por el Collado de Añisclo. Sus crestas hacia el norte son realmente espectaculares y conforman el paisaje abrupto y característico de Pineta. Hacia el sur, los circos de Gurrundué y la Sarra, los barrancos de Consusa y Trasito no lo son menos.

La Suca o Pico inferior de Añisclo es la última cima que se sitúa justo encima del citado collado. Con una altura relativamente modesta en una zona de tresmiles famosos, es una cima con frecuencia solitaria, ahora que parece que la montaña también se ha convertido en un objeto de consumo voraz.

Su ascensión no es sencilla, subas por donde subas. Realizo el itinerario desde Plana Canal, un recorrido largo primero por montañas de vacas y luego por un paisaje cárstico agreste y absolutamente desprovisto de agua. Tiene unas vistas excelentes sobre el Cañón de Añisclo, los valles de Pineta y Escuaín, y las paredes orientales de la Punta de las Olas.

La última vez que vine por aquí había muchas nubes que daban vueltas y tapaban el paisaje, por lo que no me dejaron hacer fotos en condiciones; tenía pendiente volver. Así que aprovecho un cambio de tiempo que ha limpiado la atmósfera de calimas y similares para poder realizar lo que la otra vez no pude.

Salgo de Plana Canal y recorro todo el cordal de Vasones, en un sube-baja constante, hasta Cuello Viceto, evitando los grupos de vacas que pastan desperdigadas. Se puede ir por la pista de San Vicenda, pero no es mejor, y, además, nos encontraremos seguramente muchas más vacas. Por Vasones, además, enseguida empezamos a tener buenas perspectivas. Después de Cuello Viceto hay que subir una fuerte pendiente que se suaviza de pronto en un campo de lapiaces, dolinas y agujeros; es la zona alta del sistema subterráneo de Escuaín, aquí el agua desaparece con rapidez bajo tierra para reaparacer en la surgencia de Os Vivers d'o Campillón.

Cruzada la zona cárstica, nos enfrentamos a la subida final. Es interesante no perder el itinerario para no complicarnos la vida, especialmente en la parte de arriba. Hay un paso, una trepada fácil de unos 5 m que es el único punto por donde podremos superar una pared. De subida se puede ver con más facilidad, de bajada no tanto. Existen hitos que a veces se pueden confundir en el canchal. Prestar atención a las piedras, la inclinación es fuerte, las tarteras son poco estables y las piedras vuelan con facilidad; si hay sarrios, muy frecuentes por aquí, nos pueden tirar alguna.



A la izquierda, la Suca 


Encontraremos algunos agujeros...


A partir de aquí, solo piedras

Nos elevamos sobre el Cañón de Añisclo



Llegamos a la cima




La Zuca Punxuda 


El macizo de la Munia y el valle de Lalarri 


Al fondo, el Balcón de Pineta

El Cuello de Añisclo desde arriba










Más fenómenos cársticos 


El valle de Escuaín, al fondo el macizo de Cotiella 

Una última mirada a Cuello Viceto



No hay comentarios:

Publicar un comentario