lunes, 10 de julio de 2017

La garganta de Escuaín


La meteo que teníamos para el sábado pasado era, en principio, más bien negativa, prometía lluvia y tormentas en el Pirineo. El pronóstico había ido cambiando con las horas, la evolución de la inestabilidad parecía imprevisible. Así que decidimos hacer una valoración sobre la marcha, sólo cuando estás en el lugar puedes intentar predecir lo que puede pasar.

Queríamos acceder a la garganta de Escuaín por el barranco Lugar, pero de entrada venían nubes negras por el Oeste y llevaba un rato lloviendo. Aquí las tormentas fuertes siempre vienen del Monte Perdido, por lo que decidimos bajar a la garganta por el sendero de las fuentes y darle un vistazo al río. 

Al llegar abajo vemos que el río baja limpio y cristalino, y lleva más bien poco caudal. Al mismo tiempo, las nubes se abren y aparece el sol. Parece que vamos apoder aprovechar la jornada.




Seguimos descendiendo por el cañón hasta el límite del parque, donde ya nos podremos poner los neoprenos y tocar el agua. También es interesante el paseo por la garganta, tiene unas vistas espectaculares.

La confluencia con el barranco Lugar es el límite del parque 






Un pequeño salto sobre una piscina profunda 


El recorrido de la garganta es muy estético, y el agua fría y cristalina, que adopta un color verde transparente en las badinas, siempre me ha llamado la atención. Es un lugar muy visitado por las empresas, pero hoy, quizás gracias a la previsión, estamos absolutamente solos, ni tan siquiera hay nadie bañándose en las pozas finales.

El agua se cuela por debajo de este gran bloque, se puede pasar con cuidado, pero con caudal alto es un peligroso sifón  







Este árbol el año pasado no estaba 




Hay quien prefiere saltar... solo son 15 metros 

viernes, 23 de junio de 2017

Las fuentes de Escuaín


 Las fuentes de Escuaín, Os Vivers d'o Campillón.

Escuaín es un curioso pueblo ubicado en un promontorio sobre el cañón del río Yaga, debajo de las paredes del Castillo Mayor y enfrente del circo de la Sarra, del barranco Angonés. Aislado del mundanal ruido, las condiciones de vida en este pequeño núcleo serían, en su época, más bien duras. Abandonado por sus habitantes desde finales de los 60, tiene alguna casa habitada actualmente, parece ser, y revive algo también con el turismo, por lo menos tiene visitantes. La pista que viene de Puértolas está asfaltada desde hace algunos años. Antes llegar era más complicado.

Estos paisajes cautivaron a Lucien Briet a principios del siglo XX, y así lo dejó reseñado en su libro 'La Crevasse d'Escoaïn'. No es para menos, la garganta de Escuaín sigue siendo actualmente un lugar agreste y solitario, menos frecuentado que los otros valles y cañones que rodean el macizo de Treserols, del Monte Perdido. Menos frecuentado pero no por ello menos interesante, al contrario. Es un barranco profundo en el que la diferencia entre la zona seca y soleada con la zona húmeda y de vegetación exuberante es más marcada que en el resto, el microclima es mucho más evidente,y la diferencia de temperatura también. Para Briet, más que un cañón, es una grieta profunda, una gran diaclasa abierta.


El circo de la Sarra y el barranco de Angonés

A lo lejos, el Cotiella


El sendero atraviesa una pequeña cueva con dos bocas





Las fuentes del Yaga, surgencia que recoge una parte importante de las aguas que vienen de la cabecera del valle, aporta un caudal grande al río. Todo el valle es terreno cárstico, por lo que la circulación de agua es más interior que superficial, debajo de estas montañas hay una gran red de cavidades, un importante sistema subterráneo.

Desde el pueblo de Escuaín se accede a la surgencia por un sendero bien marcado que baja con rapidez al fondo del cañón. El itinerario atraviesa una pequeña cueva, tiene tramos aéreos y hay que ir con cuidado para no llegar al río antes de lo previsto. A la salida de la cueva, donde antes había dos pequeños troncos inclinados y poco estables, ahora hay una especie de escalerilla de troncos con un cable de seguridad. Con lluvia no es aconsejable transitar por el camino, ya que pasa por un barranco seco. Además, se vuelve muy resbaladizo.  

En estos días de calor insoportable, aquí abajo el clima es muy agradable. El aire es fresco y la insolación, justa. Contraste de ambientes con la elevada temperatura generalizada.

En este punto, la surgencia de Escuaín aporta la mayor parte del caudal del Yaga 










Algunas vistas más del pueblo 


El itinerario pasa justo al lado de la iglesia

martes, 20 de junio de 2017

Faja de Pelay


Es uno de los recorridos imprescindibles del Parque Nacional de Ordesa, de los mejores, que nos permite alcanzar el circo de Soaso por un itinerario que discurre a media altura del valle y tiene unas perspectivas espectaculares. El recorrido es largo, pero vale la pena hacerlo sin prisas para poder disfrutar el paisaje.




La subida hacia Calcilarruego no da tregua

Partiendo de la pradera, cruzamos el río para ir a buscar la senda de los cazadores. Gana desnivel con rapidez por el bosque hasta llegar al mirador de Calcilarruego, donde la parada es obligatoria. En la primera parte del sendero predominan las hayas, a medida que subimos empiezan a ganar terreno las coníferas. Iremos a la sombra todo el rato, lo cual se agradece con los intensos calores actuales.

Fantásticas vistas desde el mirador 

Al fondo, Tendeñera 

Circo de Cotatuero

Desde el mirador se domina todo el valle, estamos encima del aparcamiento, unos 600 metros más arriba. En frente tenemos la cascada y el circo de Cotatuero, encima, los picos del Casco y la Torre de Marboré.




La brecha de Rolando al fondo

Dejamos Calcilarruego y seguimos por la faja. Aún podemos disfrutar de bastante sombra. A medida que avanzamos, las vistas van cambiando, aparece la brecha y empieza a asomar el Taillón. Después, por delante, aparecerá el macizo del Perdido y el circo de Soaso. Estamos ya cerca pero aún queda un rato. La vuelta la haremos por el valle, por el camino habitual paralelo al río, es más rápido.

Aparece el Taillón 

El Perdido empieza a asomarse 



El circo de Soaso




Ordesa en estado puro

La conocida cola de caballo, lugar de peregrinación colectiva 



Otra conocida cascada