lunes, 12 de febrero de 2018

Seguimos con el curso...


Seguimos con los cursillos de iniciación, ahora, el 'nivel dos'. Los aficionados a la espeleología somos insistentes en nuestro intento por captar nuevos adeptos, es una actividad dura y minoritaria a la que cuesta engancharse. Incluso, aunque ya la hayas practicado con anterioridad.

En esta ocasión los cursillistas demuestan afición e interés, están motivados y aprenden rápido, el progreso es más que satisfactorio. A veces, cuando haces un curso, parece que algunos se apunten como si de una empresa de aventura se tratara, ahora que están tan de moda, y no repiten, más bien, todo lo contrario. No es éste el caso. La espele no es un 'deporte de aventura', es otra cosa muy diferente.


Visitamos dos cavidades del Ordal, el Avenc del Fondo de l'Averdó y el Avenc dels Esquirols, para que puedan practicar con los nudos y las instalaciones, y mientras están colgados me dedico a flashearlos un rato.... cuantas más fotos haga más probabilidad de que alguna salga más o menos bien...


Una parte del pozo del Avenc de l'Averdó tiene bonitas formaciones




Ahora estas cavidades están bien instaladas, con profusión de anclajes químicos. Los viejos spits han sido mejorados de forma notable, son cómodas para practicar.





Formaciones rotas por la acción humana... lo que nunca nos agrada ver







Gatera de aceso al P-42

El pozo de la sala de l'Orgue siempre me ha parecido muy fotogénico




martes, 30 de enero de 2018

Avenc del Garrigal


El Avenc del Garrigal o Avenc del Bosc de l'Infern fue explorado a finales de los años 70 por el GES de Olesa y topografiado por el GERS en el 81. 

Se localiza en la izquierda hidrográfica del Fondo de l'Infern, a unos 30 m por encima de la línea de aguas, rodeado de un bosque frondoso. Parece un antiguo sumidero de la riera, inactivo en la actualidad por el desplazamiento del thalweg, y afectado por variados procesos clásticos más recientes. Algunos pequeños bloques colgados sobre la boca  amenazan con desprenderse, así como una variedad de piedras más pequeñas que están aseguradas con un tablón en la rampa de entrada.

Llegaremos a la cavidad desde la pista que va de Olesa de Bonesvalls a Can Olivella por el Turó del Mestre Escalat. Cuando la pista cruza el Fondo de l'Infern remontaremos la riera por la izquierda de las aguas por un sendero que podremos observar con bastante imaginación.

Una boca amplia da acceso a un pozo de unos 18 m sobre una potente rampa llena de bloques que nos sitúa en el fondo de la cavidad, a -26 m. Equipado con químicos y parabolts en la cabecera y en una reinstalación sobre la vertical después de bajar la rampa de entrada.












viernes, 26 de enero de 2018

Acabamos con Lachambre... de momento...



De la galería de techo bajo y pasillos estrechos entre bloques inestables pasamos en un momento a una galería de dimensiones cómodas, muy adornada y recubierta de aragonito blanco; el contraste es radical. La galería del Merder es una de las más majas de la cavidad, fácil de transitar y muy concrecionada con formaciones diversas. El cambio de ambiente no deja de causar una cierta impresión, al girar un meandro parece que, de pronto, entremos en un lugar muy diferente.

Un descanso antes de seguir hacia la sala de la Geneta 

Hay que moverse con cuidado para no pisar las zonas cristalizadas 


Fotografiar esta zona no es tan sencillo, en primer lugar, el contraste entre el blanco puro y las paredes más oscuras nos obliga a medir muy bien la luz para no quemar las formaciones. La diferencia entre luces y sombras es tan marcado o más que cuando haces fotos en la nieve. 


En segundo lugar, la imposibilidad de salirse del itinerario marcado para no deteriorar el medio nos condiciona las posibilidades de perspectiva e iluminación. Nos tenemos que mover por un estrecho sendero señalizado para evitar pisar las cristalizciones del suelo más de la cuenta. Los dos fotógrafos del grupo nos tenemos que organizar, imposible actuar a la vez, más aún si usamos recursos diferentes de iluminación, flashes y focos de leds. Algunas fotos rápidas y salimos, no queremos abusar de la paciencia de los compañeros. Recuerdo una vez que pasé algunas horas fotografiando unos cuantos metros de esta galería...














Algunas de estas perlas tienen el tamaño de una pelota de pingpong