jueves, 9 de agosto de 2018

Pico Mondarruego y Faja de la Escuzana



El Mondarruego es un gran mirador, un balcón privilegiado en la zona de Ordesa. Se alza entre el valle de Bujaruelo y el circo de Carriata, en frente del Taillón. No llega a los 3000 pero tiene una amplia panorámica sobre los valles y también de los picos: Tendeñera, la zona de Panticosa, Vignemale y Marboré hasta Sestrales por un lado, y Bujaruelo, Torla y Ordesa por el otro.

Iniciamos el camino desde el Puerto de Bujaruelo

El día de momento está claro, al fondo el macizo del Vignemale empieza a asomarse con nitidez

El recorrido de acceso desde el puerto de Bujaruelo, un tanto agreste, se dirige primero a la Forqueta de Gabieto atravesando algunos canchales para ir a buscar después la Faja de la Escuzana, otro aspecto interesante del itinerario, con un sube baja constante. El descenso de la Forqueta está señalizado con mojones muy útiles al ser un terreno algo complejo. Es un itinerario bastante menos frecuentado que otros de la zona, poco adecuado para turistas, pero también interesante.

Nos dirigimos a la Forqueta de Gabieto 

Durante el recorrido pisaremos algunas piedras... 

Alcanzamos la Forqueta de Gabieto

La meteo no nos resultó demasiado favorable para hacer fotos, desde primeras horas un potente frente nuboso que empezaba a enturbiar el ambiente acabó ocupando el cielo y al final nos dió un potente chapuzón cuando ya nos habíamos recogido. Aunque por lo menos nos permitió andar sin el agobio del sol. Los paisajes han salido muy deslucidos, con los picos tapados por la neblina y una luz muy difuminada que creaba altos contrastes. Tendré que volver...

Podemos observar ya la Faja de la Escuzana 



El sol aún no ha aparecido 




Ya estamos en la Faja 







El paisaje de la Faja es espectacular

Hay una pequeña trepada sencilla equipada con una cuerda 



Llegamos al Pico Mondarruego 

 El Taillón y el gendarme de la Falsa Brecha
Las nubes nos van invadiendo por momentos, ya casi no se puede distinguir con claridad la Faja de las Flores que tenemos a nuestros pies

A lo lejos la silueta poco nítida de Marboré, Cilindro y Monte Perdido


El macizo del Vignemale queda difuminado por la neblina 


Tal como está el día solo puedo hacer contraluces y primeros planos





Un último vistazo a la faja 




 Volvemos a la Forqueta de Gabieto





martes, 31 de julio de 2018

Robiñera


Subimos al Robiñera desde Petramula, un itinerario directo que gana altura con rapidez. A mediados de julio ya no encontramos nieve en el recorrido, solo algún pequeño resto de helero que bordeamos para evitar sustos.

A medida que ascendemos van apareciendo las paredes de Pineta. Al fondo observamos Montinier, Puntas Verdes, las Zucas, y en breve aparecerá el Collado de Añisclo.

Llegamos al Collado de las Puertas 




Al fondo, la Munia 

Las nubes, que empiezan a crecer de forma amenazadora, nos facilitan por ahora buena sombra, ya que el itinerario tiene una orientación sur. Después descargarán.





En primer plano, debajo nuestro, los lagos de la Munia. Al fondo, el balcón de Pineta 







El barranco del Clot de los Gabachos aún baja alegre 

El Comodoto nos muestra su cara más agreste

jueves, 19 de julio de 2018

Edelweiss


En determinados lugares de los Pirineos, y más bien escondidas de la presión humana, empiezan a aparecer las edelweiss después de un invierno con mucha nieve. El manto blanco este curso se ha prolongado bastante más de lo que últimamente era habitual por aquí arriba, así que aunque algunas ya empiezan a tener tamaño, otras son aún muy pequeñas. Voy en su busca pertrechado con la cámara, el trípode, un objetivo macro que pesa un huevo, el chubasquero y un forro polar por si acaso, el bocata, la cerveza... menos mal que al final voy a tener suerte y localizo un buen puñado de ejemplares, ya se dónde están, cada año salen por ahi, pero el paseo es inevitable.

 La pelusa que envuelve sus hojas, porque son hojas y no pétalos, las protege del frío y de los rayos del sol, tan fuertes en las alturas.


Unas incipientes florecillas empiezan a crecer 



La edelweiss es una flor compuesta de varias florecillas, lo que facilita una cierta diversidad de aspecto