Después de la sucesión de borrascas y en espera de las próximas prometidas decidimos ir a visitar algún pocillo de Garraf. Elegimos éste, una buena vertical bastante fotogénica, aunque en esta ocasión hacer fotos no es sencillo, abajo la ducha es constante, potente y no deja ningún rincón a salvo. En un momento, el agua chorrea por los flashes, por la cámara y también por mi nariz... entre foto y foto tengo que secar el objetivo como puedo, pero el temor es que los aparatos electrónicos se estropeen... mi nariz puede aguantar algo más... cuatro fotos rápidas en perspectiva vertical para coger mejor el pozo y guardo otra vez el equipo.
Por cierto que, un árbol de dimensiones generosas ha caído sobre el camino en el lugar menos indicado, el paso a la altura del puente de la arcada.




